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construcción de nuevas vías de comunicación y,
por lo tanto, de puentes para cruzar las vías de agua.
Por una parte el comercio entre naciones se ha
incrementado de forma vertiginosa y el transporte de larga distancia se
convierte en una necesidad. Por otra, la Europa de principios de ese siglo vive
una serie de guerras entre naciones que tratan de expandir sus dominios, la
movilidad de los ejércitos es crucial en la guerra y determina, frecuentemente,
los resultados.
Paralelamente ha surgido una potente comunidad
científica que ofrece nuevos descubrimientos a la Humanidad y se plantea nuevos
retos a diario. Uno de esos retos es precisamente recuperar la antigua receta
del cemento.
Louis Vicat, un joven Ingeniero de Caminos,
recibe el encargo, en 1812, de construir el puente de Souillac sobre el río
Dordogne. Un río violento, con fuertes crecidas por las aguas del deshielo, y
con un fondo arenoso en el que resulta dificil asentar una obra.
De carácter metódico, inicia, desde el primer
momento una serie de investigaciones que le permitan disponer de un aglomerante hidraulico resistente y fiable. Louis Vicat mezcla carbonato de cal con arcilla,
los cuece juntos, los muele, y extiende esta pasta bajo el agua, para constatar
que, después de unos días, la mezcla endurece al combinarse con el agua. Louis
Vicat acababa de lograr un descubrimiento capital para la Humanidad.
Las conclusiones de su trabajo son presentadas en
la Academia de Ciencias de París, en 1818, bajo la supervisión de sabios tan
ilustres como el propio Gay-Lussac. Pocos años después, en 1824, el puente de
Souillac se convierte en realidad. El puente se apoya sobre zapatas de hormigón
fabricado con el cemento puesto a punto por Louis Vicat. En los años sucesivos
la presencia del ingeniero Vicat es requerida para la construcción de
importantes obras que llevan su firma.
En 1842 se construye la primera fábrica de
cemento propiamente dicha -comprada posteriormente por VICAT- y no es hasta 1853
que Joseph Vicat, hijo de Louis, construye su propia fábrica en Genevrey-de-Vif,
siguiendo los consejos de fabricación recibidos de su padre.
Desde entonces la Sociedad VICAT ha seguido creciendo y
aportando nuevos descubrimientos en el mundo de los cementos. Hoy, presidida por
Jacques Merceron-Vicat, bisnieto de Joseph, ocupa el tercer lugar en el ranking
de cementeras de Francia.
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